Tres propuestas de éxito para gestionar los entornos VUCA

 In Team Coaching

Volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad. Estas son las características de los denominados entornos VUCA, en los que están inmersas hoy en día la mayoría de las empresas y organizaciones. Los avances tecnológicos y los continuos cambios que se producen en el entorno profesional y personal de los individuos influyen en su capacidad de adaptarse a este tipo de entorno volátil, complejo e incierto.

Este hecho está generando cambios en los perfiles que demandan las empresas. Por un lado, se necesitan líderes adaptables e innovadores con capacidad para cuestionar el statu quo y reinventarse continuamente. Por otro, los departamentos de recursos humanos buscan empleados capaces de aprender rápidamente, flexibles y ágiles a la hora de tomar decisiones ante los conflictos y cambios que pueden surgir en un entorno VUCA.

 

 

Para gestionar estos entornos, podemos empezar abordando cada una de sus características con una serie de habilidades contrapuestas que nos ayudarán a equilibrar y minimizar los efectos propios de estas situaciones.

Podemos afrontar, por ejemplo, la volatilidad con visión de futuro; combatir la incertidumbre a través del entendimiento, el conocimiento, la comprensión y la empatía; contrarrestar la complejidad gracias a la claridad, la sencillez y la simplicidad en la ejecución y gestionar la ambigüedad a través de la agilidad y de la capacidad de reacción.

Esta es la base teórica, pero ¿cómo llevarla a la práctica? Estas tres propuestas nos ayudarán a pasar a la acción y a gestionar los entornos VUCA de forma eficiente y con éxito.

 

 

1 – EMPLEADOS: Desarrollo personal y autoconocimiento a través del coaching

Solo desde un profundo autoconocimiento, uno es capaz de liderar su vida y de navegar en entornos turbulentos. Si nos mantenemos centrados en un eje que alinea pensamiento, emoción y acción, es posible abordar la volatilidad desde la autenticidad y la esencia, tanto en el ámbito personal como en el profesional

Mediante el coaching, a través de la escucha activa y de las preguntas poderosas, tomamos conciencia de las diferentes situaciones y vemos la forma de afrontarlas desde múltiples perspectivas. Así, para lidiar con los entornos complejos, el coaching nos ayuda a marcar metas y propósitos claros y a conseguirlos mediante acciones sencillas.

Las numerosas herramientas que proporciona el coaching ayudan a reforzar la resiliencia de las personas en estos entornos, a desarrollar una visión más optimista y positiva de las situaciones y a despertar la creatividad para ser capaces de explorar diferentes opciones.

Las empresas están formadas por personas. Dotarlas con herramientas y ayudarlas a ser capaces de gestionar entornos VUCA repercutirá de forma positiva cuando la empresa deba lidiar con ese mismo entorno.

 

 


2
– LÍDERES: Desarrollo de un liderazgo emocionalmente inteligente

En las situaciones complejas, el equipo busca en el líder orientación y un modelo de referencia a la hora de gestionar las emociones y disfunciones que implican los entornos VUCA. Se necesitan líderes emocionalmente inteligentes e intuitivos, capaces de inspirar y de despertar el entusiasmo y la motivación de su entorno: personas que consigan conectar con las necesidades de su equipo, logrando un fuerte sentido de pertenencia y de cohesión entre sus miembros.

El líder emocionalmente inteligente es consciente de que las emociones que sentimos en el trabajo están estrechamente relacionadas con la eficiencia en el entorno laboral. Esta clase de líder sabe captar las emociones ajenas y las propias y gestionarlas a favor de las personas y de los objetivos de la empresa. Es un creador de climas emocionales y debe ser capaz de movilizar la energía del equipo en una u otra dirección.

La volatilidad y la complejidad obligan a los líderes a tomar decisiones con más rapidez y menos certeza. Es imposible controlar todos los elementos y variables, tener toda la información y disponer de tiempo para analizarla y reflexionar. Por ello, es necesario un tipo de liderazgo con la capacidad de crear sentido, de conectar y relacionar múltiples datos, hechos, experiencias y emociones con el fin de tomar decisiones desde la confianza y la seguridad.

 

 

3 – EMPRESAS: Desarrollo de la visión sistémica de la organización

Las personas, los equipos y las empresas son sistemas. Están formados por conjuntos de elementos interrelacionados entre sí con un objetivo común. La visión sistémica entiende a la empresa como un sistema formado por elementos que interactúan entre sí y que están interconectados, de forma que cada acción o decisión que toma uno de los miembros repercute en los demás y en todo el sistema.

En un entorno VUCA, trabajar con los equipos desde un enfoque sistémico permite ayudar a cada miembro a contribuir al conjunto del sistema, detectar y solventar posibles conflictos organizacionales y lograr un equilibrio global en la organización. El objetivo es buscar el crecimiento y la madurez de todo el equipo, desarrollando la autonomía, la responsabilidad y el rendimiento individual y colectivo.

 

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