Las 21 leyes irrefutables del liderazgo (I)
John Maxwell es uno de los orientadores y escritores que más han investigado y escrito sobre el tema del liderazgo. A lo largo de su carrera, ha publicado un total de 80 obras, centradas principalmente en esta capacidad. Una de las más célebres es Las 21 leyes irrefutables del liderazgo, donde presenta una serie de principios sobre liderazgo que pueden aplicarse tanto a la persona como al entorno laboral o empresarial.
- 1 La ley del tope: La capacidad de liderazgo determina el nivel de eficacia de una persona.
El límite del crecimiento como persona o en el trabajo está condicionado por el nivel de liderazgo. El talento, la inteligencia y la perseverancia para conseguir el éxito son importantes, pero sin la habilidad del liderazgo no se puede llegar lejos. Por ello, es importante en la vida trabajar tu desarrollo como líder si deseas tener éxito y, a la vez, tener en cuenta que el éxito personal sin capacidad de liderazgo solo produce una eficacia limitada.
- 2 La ley de la influencia: La verdadera medida del liderazgo es la influencia, nada más y nada menos.
El verdadero liderazgo no puede transmitirse, necesita ganarse. La idea de que los buenos directivos son buenos líderes es un error común. Los líderes influyen en las personas. Incluso existen muchos empresarios que no son necesariamente líderes.
Un ejemplo claro es el del príncipe Carlos y Lady Diana. Él tenía riqueza, privilegios, prestigio y un título real, pero fue ella en cambio la que se ganó el afecto y el cariño del mundo entero. Ella entendía la ley de la influencia.
- 3 La ley del proceso: El liderazgo se desarrolla día a día, no de golpe.
El respeto, la experiencia, la disciplina, la visión, la comunicación, la empatía, la gestión emocional o el trato con las personas son algunos de los valores y habilidades que caracterizan a un líder. El liderazgo requiere maduración. Es necesario aprender a ser líder y practicarlo a diario: en primer lugar, con uno mismo y después con el entorno.
Barack Obama se convirtió en el primer presidente negro de Estados Unidos y obtuvo el Nobel de la Paz. Tenía los valores innatos y las capacidades propias un líder, pero también aprendió a desarrollarlos a diario para conseguir un liderazgo de éxito.
- 4 La ley de la navegación: Cualquier persona puede dirigir un barco, pero es necesario un líder para determinar el rumbo.
Un líder necesita tener visión de futuro y ser capaz de planificar y de ejecutar lo planeado. La capacidad de hacer una correcta planificación, unida a una visión clara, transmite seguridad y confianza a los miembros del equipo.
El explorador británico Robert Scott llegó al Polo Sur en 1912, días después del noruego Amundsen. De vuelta a la base, los miembros de la expedición de Scott murieron. Como líder del grupo, Scott no supo calcular las raciones de comida ni las inclemencias del tiempo. Se cree que tampoco gestionó de forma apropiada la cohesión de su equipo y todos estos hechos los llevaron a un final desastroso.
- 5 La ley de E. F. Hutton: Cuando el verdadero líder habla, las personas escuchan.
F. Hutton es una compañía de servicios financieros que tenía el siguiente lema en sus anuncios televisivos: “Cuando E. F. Hutton habla, la gente escucha”.
Una persona puede tener asignado el papel de líder en cualquier organización, pero eso no quiere decir que lo sea. En ocasiones es otro el que desempeña ese papel por sus años de experiencia en un lugar, por su acogida entre los demás, por su trayectoria o recorrido o por la confianza que el resto tiene en él. Cuando este último habla, la gente lo escucha: es el verdadero líder.
El auténtico liderazgo depende de la influencia. Aquel a quien escuchan es el verdadero líder del grupo. Son personas con una intuición privilegiada y talento, que saben manejar la información de forma adecuada. El conocimiento no hace al líder, pero sin él nunca podrá serlo.
- 6 La ley del terreno firme: La confianza es la base del liderazgo.
El liderazgo mal ejercido puede llevar a que las decisiones tomadas no sean aceptadas o sean malinterpretadas por el resto y generen desconfianza. Estas actuaciones llevan a quebrantar la Ley del terreno firme y la gente deja de confiar en el líder.
La confianza es la base del liderazgo y su activo más valioso. Es necesario generar confianza y respeto tomando decisiones sólidas, admitiendo los errores y colocando a los seguidores por encima de los intereses personales.
- 7 La ley del respeto: Por naturaleza, las personas siguen a líderes más fuertes que ellos mismos.
La gente sigue a aquellos cuyo liderazgo se respeta. Los que tienen menos habilidades siguen a los que tienen más. En general, los seguidores buscan aquellos líderes que son mejores que ellos mismos.
Cuanto mayor sea la habilidad de liderazgo que una persona tiene, más rápidamente se da cuenta si hay o no liderazgo en otros. Esta ley se puede observar claramente en los equipos deportivos, donde los jugadores siguen a un líder al que respetan y que no siempre es el entrenador, a quien correspondería, jerárquicamente, desempeñar ese papel.
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